El comercio internacional de Costa Rica con Estados Unidos quedó atrapado en la incertidumbre legal, a pesar del fallo de la Corte Suprema estadounidense que eliminó los aranceles “recíprocos” impuestos por Donald Trump. La razón es que el mandatario anunció, tres horas después de conocido el fallo, el establecimiento de una tarifa global del 10% bajo otra normativa.
La nueva tarifa entrará a regir el próximo 24 de febrero y excluye los artículos textiles y prendas de vestir que ingresan libres de aranceles como mercancía de Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras o Nicaragua bajo el Tratado de Libre Comercio República Dominicana-Centroamérica (Cafta). Sin embargo, la producción textil costarricense tiene un peso pequeño en la oferta exportadora.
El actual escenario vuelve a mover al sector exportador costarricense y al Ministerio de Comercio Exterior (Conex) al terreno de la falta de claridad. La respuesta común es que se está en el análisis de la sentencia y la decisión del gobierno de Trump.
Desde inicios de abril de 2025, Washington había impuesto un arancel recíproco del 10% a los productos costarricenses, porcentaje que subió al 15% en agosto. La decisión se justificó en que Costa Rica tiene un superávit comercial frente a Estados Unidos.
Ahora, con el nuevo anuncio, la tarifa vuelve nuevamente al 10%, aunque bajo una base legal diferente y con carácter temporal.
Durante una conferencia de prensa de este viernes, Trump anunció la imposición de la tarifa generalizada del 10%.
“Todos los aranceles de seguridad nacional siguen totalmente en vigor. Y voy a poner un arancel global de 10%. Y haremos investigaciones comerciales para proteger a nuestro país”, aseveró el republicano.
El arancel del 10% dijo que lo aplicará en base a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Esta normativa permite aplicar aranceles de hasta el 15% (o cuotas de importación) sobre productos procedentes de todos los países o de forma selectiva.
Estos aranceles se utilizarían para abordar déficits de la balanza de pagos, que pueden incluir déficits comerciales.
Las medidas son temporales y solo pueden estar vigentes por un máximo de 150 días, a menos que el Congreso vote para extenderlas. Trump contó que durante este período investigará a sus socios comerciales y no descartó establecer tarifas más altas.
En setiembre pasado, el gobierno estadounidense inició una investigación a las importaciones de dispositivos médicos bajo argumento de seguridad nacional.
El resultado del proceso es clave para Costa Rica porque las exportaciones de dispositivos médicos sumaron $10.927 millones el año pasado, y el 47% se envió a EE. UU.
Estados Unidos es el principal socio comercial de Costa Rica. Durante 2025, las exportaciones totales del país ascendieron a $22.855 millones y la mitad se dirigió al territorio estadounidense, según la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).

Fallo judicial
La Corte Suprema oficializó este viernes el fallo de 170 páginas, con una votación de seis miembros a favor y tres en contra, en el que dictaminó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no autoriza al presidente Donald Trump a imponer aranceles recíprocos (tarifas).
Trump criticó a la principal instancia judicial del país y anunció la tarifa del 10%, que hará oficial por medio de una orden ejecutiva.
Luego de conocerse el fallo, el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) señaló en un comunicado de prensa que la suspensión de los aranceles aplicará una vez que las autoridades estadounidenses implementen las disposiciones operativas correspondientes.
Comex dijo —previo al nuevo arancel— que la sentencia permitirá que la oferta exportable nacional continúe rigiéndose por las disposiciones del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (DR-Cafta), que establece una tarifa del 0% en las exportaciones.
La Cámara de Comercio Exterior (Crecex) opinó que, de confirmarse la tarifa, podría implicar la aplicación de un arancel global del 10% sobre una tasa base que difiere según cada país, lo que representaría una mejora respecto al 15% vigente.
No obstante, Rodney Salazar, presidente de Crecex, dijo que no es posible determinar con certeza qué mercancías quedarían cubiertas y excluidas. Crecex continuará dando seguimiento al contexto y reiteró el llamado a la prudencia.
El medio especializado The Wall Street Journal mencionó que especialistas en comercio afirman que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) podría tardar días o semanas en informar oficialmente a los importadores que los gravámenes ya no están vigentes. Asimismo, señalan que podrían pasar meses antes de que los tribunales inferiores establezcan un proceso de reembolso.
La Nación consultó al Comex sus valoraciones al anuncio del arancel del 10% anunciado por Trump y se está a la espera de respuesta.

¿Qué esperar?
Juan Carlos Pérez, polítologo y analista, refirió que la Sección 122 podría generar disputas legales, ya que el espíritu de la norma requiere una definición precisa sobre lo que significan déficits “grandes y graves” en la balanza de pagos.
Pérez estimó que para Costa Rica la Sección 122 sigue siendo un problema, puesto que mantiene una balanza comercial de bienes favorable (superávit) y por la investigación en materia de dispositivos médicos con base en la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1964.
“Lo que se visualiza es mayor incertidumbre, tanto por lo arancelario como por la inestabilidad que provoca en la economía internacional”, planteó Pérez, al tiempo que mencionó el efecto adverso para las empresas por el contexto cambiante e impredecible de la Administración Trump.
Jaime Morales, gerente senior de Comercio de EY, recomendó a las empresas estar atentas a los cambios que se implementen y no hacer cambios abruptos en la planificación de su estrategia comercial, hasta que se tenga claridad sobre la forma en que aplicará el fallo, así como medidas futuras que impacten las exportaciones a ese país.
Añadió que la utilización de Trump de leyes con alcances más específicos limita la aplicación masiva de aranceles a los socios comerciales.
Por su parte, Óscar Álvarez, analista de comercio internacional, consideró que con la tarifa anunciada por Trump se complica la negociación bilateral que desarrolla Costa Rica con Estados Unidos.
Ambas partes mantienen conversaciones desde mayo pasado. El Comex dijo en su comunicado que continuarán fortaleciendo el diálogo con los Estados Unidos para impulsar un comercio bilateral libre y comprensivo que beneficie a ambas naciones.
Además, ha mantenido por varios meses un diálogo prudente y productivo con las autoridades estadounidenses, reafirmando el papel de Costa Rica como socio estratégico y como suplidor seguro y resiliente.
En tanto, David E. Lewis, vicepresidente de Manchester Trade Ltd. Inc., firma internacional especialista en consultoría de negocios, consideró que Costa Rica cuenta con la fortaleza de mantener estas negociaciones con Estados Unidos.
“A los países les conviene más sostener las negociaciones, pues no tenerlas y que sea una decisión unilateral es lo peor. Esperemos que el mecanismo que la Administración (Trump) escoja y que les permita la jurisprudencia mantenga este espacio porque es lo único que los países pequeños y de economías abiertas pueden trabajar”, destacó Lewis.
Roberto Echandi, miembro no residente del World Trade Institute (WTI), de la Universidad de Berna, estimó que es prematuro analizar los efectos en Costa Rica.
“Un país pequeño como Costa Rica con una buena estrategia debería poder ‘invisibilizarse’ de estos ataques. Habría que esperar cómo se aplicará la Sección 122, pero Centroamérica volvería a tener arancel si es una tarifa universal y para Costa Rica ya no sería de 15%”, indicó Echandi.