Al finalizar el 2025:
•Por cuarto año consecutivo, los ingresos totales superaron los gastos primarios.
•País alcanzó un superávit primario de ₡487.920 millones (0,9% del PIB).
•Déficit financiero fue menor que al cierre del 2024, pasó de 3,7% a 3,4% de PIB.
•El pago de intereses presentó una disminución interanual de 5,0%, en comparación con el mismo periodo de 2024.
•Durante 10 meses del año la relación deuda/PIB se mantuvo por debajo del 60%, exceptuando noviembre y diciembre.
•Los ingresos totales mostraron un incremento acumulado neto de ₡60.497 millones (0,1% del PIB de 2025), en relación con el mismo periodo de 2024.
•El Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) al 31 de diciembre de 2025, evidencia el reconocimiento de los mercados internacionales a la disciplina fiscal y a las acciones llevadas a cabo para mantener la senda hacia la sostenibilidad.
“La gestión prudente del gasto, nuestra estrategia para el manejo cuidadoso de la deuda pública y el fortalecimiento continuo de la administración tributaria reafirman la trayectoria responsable y consistente en el manejo eficiente de las finanzas públicas. Logramos superávits primarios de forma sostenida durante todo el año y, aun bajo un contexto macroeconómico más desafiante, mantenemos firme nuestro compromiso de sostener esta meta en 2026. Seguimos intensificando los esfuerzos para reducir la cartera morosa mediante estrategias de cobro más efectivas, fiscalización inteligente y modernización tecnológica a través de Hacienda Digital, de la mano de una gestión estratégica de pasivos orientada a optimizar el perfil de la deuda y resguardar la liquidez del Estado”, aseguró Rudolf Lücke Bolaños, ministro de Hacienda, al dar a conocer los resultados fiscales al cierre de 2025.
El Jerarca subrayó que la mejora sostenida en la percepción de riesgo país constituye una señal inequívoca de confianza de los mercados en la sostenibilidad fiscal. En esa misma línea, destacó la reducción en el pago de intereses, un resultado relevante que contribuye directamente a aliviar presiones sobre el presupuesto, fortalecer el balance fiscal y amortiguar la trayectoria de la deuda.