El del precio del dólar cerró en ¢696,76 en la sesión del Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) del 21 de junio de 2022. Tras alcanzar ese máximo, el tipo de cambio inició una tendencia a la baja que se encamina a cumplir el cuarto año consecutivo.
Desde el 11 de diciembre de 2025, la divisa profundizó su descenso; y se mantiene por debajo de los ¢500 e incluso ha registrado mínimos históricos en el Monex.
En la sesión este miércoles 25 de febrero de 2026, el promedio ponderado del precio del dólar en el Mercado de Monedas Extranjeras bajó ¢1,25 respecto a la jornada anterior y cerró en ¢472,5, el nivel más bajo desde el inicio de la serie histórica del Banco Central de Costa Rica (BCCR), el 6 de diciembre de 2007.
Pablo González, gestor jr. de portafolios de Mercado de Valores, explicó que el comportamiento actual del tipo de cambio responde a factores como la persistente abundancia de divisas y una demanda que no muestra suficiente dinamismo para generar presiones al alza. Añadió que los mayores flujos de divisas asociados a las zonas francas y a las exportaciones han favorecido la apreciación del colón frente al dólar.
“Se puede identificar un ciclo de flujos de divisas por parte de las empresas ligadas a las zonas francas: traen dólares para pagar obligaciones en colones, recurren a los mercados cambiarios, bajan el tipo de cambio (hay más oferta de dólares) y hacen los respectivos pagos”, precisó.
Sin embargo, González agregó: “Cuando el ciclo se repite, debido a que el tipo de cambio es menor, deben traer más dólares para atender las mismas necesidades en colones, llevando más oferta al mercado y presionan más hacia la baja el tipo de cambio”.
De acuerdo con datos del Banco Central, la diferencia entre el valor máximo y el mínimo observados en estos casi cuatro años asciende a ¢224,26, lo que equivale a una reducción de 32% en el precio del dólar en el Monex.
Esta trayectoria a la baja ha estado marcada por la abundancia de divisas, pero también por la actuación de la autoridad monetaria. En particular, la participación del Banco Central mediante compras en el Monex ha sido relevante para evitar que el tipo de cambio se ubique en niveles aún más bajos.
El papel del Banco Central
En mayo de 2023, el Banco Central reactivó, tras casi tres años, las compras de dólares bajo el título de operaciones propias, es decir, aquellas destinadas a fortalecer sus reservas monetarias internacionales. Al 19 de febrero de 2026 —último dato disponible—, estas ascendían a $18.914,5 millones.
Según el Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (OES-UNA), estas operaciones generan un doble efecto: contribuyen al fortalecimiento de las reservas y, al mismo tiempo, absorben parte del excedente de oferta de divisas en el mercado, lo que atenúa la presión a la baja sobre el tipo de cambio.
Adicionalmente, en este 2026 la autoridad monetaria volvió a intervenir en el mercado para evitar que el precio del dólar cayera aún más. Esta acción no la ejecutaba desde el 30 de diciembre de 2015.
Datos del ente emisor muestran que compró, en cuatro jornadas (19, 20, 24 y 25 de febrero), un total de $231,5 millones bajo la “sombrilla” de operaciones de estabilización, las cuales son realizadas por el Central para reducir presiones excesivas sobre el tipo de cambio.
“Las operaciones de estabilización se activan cuando el Banco Central identifica condiciones de mercado que podrían generar fluctuaciones excesivas o desordenadas. En este contexto, la intervención buscó contribuir a un funcionamiento más ordenado del mercado cambiario y evitar ajustes abruptos en el precio de la divisa”, indicó el OES-UNA.
Según recordó el Informe de Política Monetaria (IPM) de enero de 2026, Costa Rica opera bajo el esquema de flotación administrada, el cual implica que el valor del dólar se determina por las fuerzas de oferta y demanda, aunque el Banco Central puede intervenir para evitar movimientos abruptos o cumplir mandatos específicos, “sin que ello signifique que exista compromiso con un valor o una trayectoria determinada para el tipo de cambio”.
Por otro lado, el BCCR también compra dólares para atender los requerimientos del Sector Público No Bancario (SPNB), por ejemplo, para la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), que necesita divisas para la compra de combustibles.
El presidente del ente emisor, Róger Madrigal, resumió en la presentación del Plan de Financiamiento del Gobierno Central y el Banco Central para el 2026, realizada el pasado 24 de febrero, que el BCCR actuará en el mercado cambiario de acuerdo “con lo que corresponde”.
“Es lo que la Ley le pide al Banco que, como agente del sector público, fortalezca el blindaje financiero en la medida de las capacidades, en este caso, del mercado, y que ante movimientos abruptos que no se correspondan con las variables fundamentales que determinen el tipo de cambio en el mediano y largo plazo, pues el Banco está facultado a intervenir, que es lo que ha hecho en los últimos días”, indicó Madrigal.
¿Cómo afecta el nivel del tipo de cambio?
El nivel del tipo de cambio genera efectos diferenciados entre los agentes económicos. Mientras algunos se benefician de la caída o subida del precio del dólar, otros resultan perjudicados.
Sobre este punto, el presidente del Banco Central dijo en diciembre pasado: “Como el precio de la gasolina o el precio del pan o el precio de los zapatos, hay alguien que se beneficia y alguien que quisiera que el precio fuese mayor o menor”.
Madrigal agregó que la política monetaria general del Banco Central no está ni dirigida a sectores ni a actividades específicas.
Con el nivel actual del precio del dólar, entre los sectores más afectados se encuentra el exportador, debido a que recibe dólares, pero una parte importante de sus gastos está en moneda nacional. Ante esto, se ven obligados a destinar más divisas para cumplir con sus compromisos. El turismo también ha resentido el comportamiento del tipo de cambio.
A finales de noviembre pasado, líderes de cámaras empresariales indicaron a este medio que el nivel del tipo de cambio complicaba hacerle frente a los gastos, pues prácticamente todos están en moneda local; afectaba la competitividad de compañías, reducía capacidad de inversión, limitaba actividad productiva y obligaba a muchas a recortar personal.
Por su parte, entre los beneficiados figuran los importadores, pues compran productos en dólares y los venden en Costa Rica en moneda nacional. De esta forma, destinan menos colones para adquirir la mercadería en el exterior.
También se favorecen las personas y empresas con deudas en dólares e ingresos en moneda local, ya que requieren menos colones para atender sus obligaciones. Lo mismo ocurre con los hogares que perciben ingresos en colones y adquieren bienes o servicios con precios denominados en la divisa estadounidense.
¿Qué esperar del precio dólar?
José Luis Arce, director de la firma FCS Capital, señaló que, en principio, no hay evidencia para afirmar que el “acelerado proceso” de apreciación nominal del colón se mantenga. Según indicó, en la coyuntura macroeconómica y financiera actual, un tipo de cambio de entre ¢495 y ¢505 podría ser de equilibrio.
Por su parte, el expresidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, indicó que al menos en el corto plazo es probable que los valores del tipo de cambio estén fluctuando alrededor de los ¢500 “más abajo o tal vez de los ¢570, ¢530. Ciertamente, son niveles de tipo de cambio a los que estábamos acostumbrados a ver”.