El crecimiento de los servicios digitales transfronterizos y la ampliación de las plataformas sujetas a la percepción del IVA están generando nuevas situaciones para los consumidores costarricenses. Una de ellas ocurre cuando una persona paga con una tarjeta emitida en Costa Rica por un servicio que, en realidad, será utilizado fuera del territorio nacional.
Con una planilla de 175 auditores para toda Costa Rica, el Ministerio de Hacienda busca frenar una brecha tributaria que supera los ¢4 billones anuales, equivalentes a un 6% del Producto Interno Bruto (PIB).