Cómo afecta la apreciación del colón a la deuda pública y a la recaudación de impuestos en Costa Rica

El tipo de cambio en Costa Rica se sitúa en niveles que no se registraban desde hace casi dos décadas. En ese escenario, la apreciación del colón frente al dólar tiene un doble efecto sobre las finanzas públicas.


Especialistas consultados por La Nación señalaron que la apreciación del colón favorece al Gobierno Central en el pago de la deuda y sus intereses en moneda extranjera, pues al convertir las obligaciones en dólares a moneda local, el monto se reduce.


Sin embargo, agregaron que, a largo plazo, este mismo escenario erosiona los ingresos tributarios.


En el caso del impuesto sobre la renta (ISR), las compañías que declaran en dólares deben trasladar esos montos a colones, lo que implica menos recaudación para el Ministerio de Hacienda al efectuar la conversión de moneda.


Con el impuesto sobre el valor agregado (IVA), los bienes fijados en esa divisa reducen su base imponible cuando el colón se aprecia, lo que limita la recaudación.


El ministro de Hacienda, Rudolf Lücke, indicó a este diario que el tipo de cambio incide en el precio de los bienes importados y, junto con la inflación negativa o cercana a cero registrada en el país, provoca una desaceleración en la recaudación tributaria.


Añadió que la baja en los precios frena el crecimiento del producto interno bruto (PIB) nominal y, dado que la deuda se mide en función de ese indicador, también modera su expansión, lo que resulta favorable para las finanzas públicas.


Sin embargo, el año pasado el Banco Central actualizó la base del PIB, lo cual generó que la relación deuda/PIB superara el 60% y retornara al Gobierno a la versión más estricta de la regla fiscal.


Desde el 11 de diciembre del 2025, el tipo de cambio se mantiene por debajo de los ¢500 e incluso ha marcado mínimos históricos en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex).


“Los valores observados desde entonces son similares a los registrados hace 20 años, cuando el país aún operaba bajo el esquema de minidevaluaciones, instaurado tras la crisis de 1980.


En la sesión del viernes 27 de febrero, por ejemplo, el promedio ponderado del dólar en Monex cerró en ¢470,19, el nivel más bajo desde el inicio de la serie histórica del Banco Central de Costa Rica, el 6 de diciembre de 2007.


Enfriamiento en la recaudación


Las cifras acumuladas del Ministerio de Hacienda indican que, a diciembre de 2025, el fisco percibió ¢6,6 billones en ingresos. Aunque el monto representa un aumento del 0,7% frente al mismo periodo de 2024, cuando se captaron ¢6,5 billones, también confirma la mayor desaceleración respecto a las variaciones interanuales registradas en años previos.


Entre 2021 y 2022, por ejemplo, la recaudación creció un 17,8%, al pasar de ¢5,5 billones a ¢6,3 billones en ese periodo.


Posteriormente, el avance se moderó, pero se mantuvo positivo entre 2022 y 2023, con un incremento del 1,8%, hasta alcanzar ¢6,4 billones.


Al desagregar la recaudación en sus principales rubros, las cifras fiscales muestran que el ingreso por el tributo de renta aumentó un 1,1% al pasar de ¢2,42 billones en 2024, a ¢2,45 billones en 2025.


Sin embargo, si bien es una mejora frente a la variación interanual entre el 2023 y 2024 —cuando se registró una contracción del 2,6%, al descender de ¢2,48 billones a ¢2,42 billones—, un análisis por actividad económica evidencia retrocesos en la captación en sectores como el inmobiliario, turismo, manufactura y comercio.


Las actividades inmobiliarias, por ejemplo, registraron una contracción interanual del 6,6%, al pasar de ¢116.312 millones en 2024, a ¢108.658 millones en 2025. Una caída similar se observó en alojamiento y servicios de comida —vinculados al turismo—, donde los ingresos disminuyeron un 6,7%, al bajar de ¢69.196 millones a ¢64.556 millones.


En dos de las principales actividades de recaudación también hubo una baja. El comercio le generó ingresos a Hacienda de ¢377.407 millones el año pasado, es decir, una baja de 0,5% respecto a los ¢379.409 millones en el 2024, según los datos de Hacienda.


En manufactura, la recaudación cayó 0,8%, al pasar de ¢257.917 millones en 2025 a ¢255.922 millones el año anterior.


El exministro de Hacienda Elian Villegas explicó a La Nación que el turismo y el sector inmobiliario resienten directamente el tipo de cambio. Señaló que el país se encarece como destino, pues los visitantes deben destinar más dólares ante la apreciación del colón, lo que eleva el gasto y desincentiva la actividad.


“El efecto más perjudicial a largo plazo es una disminución en el turismo, que elegirá lugares similares con costos más bajos, lo cual generará un problema de caída del empleo en ese sector y en el sector construcción”, comentó Villegas.


En la misma línea, Daniel Ortiz, director ejecutivo de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), señaló que las empresas que cancelan la renta en dólares generan menores ingresos para el fisco cuando los montos se convierten a colones. Así, aunque declaren la misma suma cada año, un tipo de cambio más bajo se traduce en menos recursos para el Estado.


IVA registra contracción


En cuanto al IVA, la recaudación registró la primera variación interanual negativa en cinco años, con una caída del 0,5%, al pasar de ¢2,41 billones en el 2024, a ¢2,40 billones el año pasado.


Dentro de ese total, el IVA de consumo interno de familias y empresas tuvo una contracción del 2,5%. Pasó de ¢1,5 billones en 2024, a ¢1,4 billones en 2025.


En contraste, el IVA aduanero, es decir, por compra de bienes y servicios del exterior, creció un 2,8%. Este rubro pasó de ¢909.602 millones en 2024, a ¢934.678 millones en 2025. No obstante, pese al avance, evidencia una desaceleración frente al periodo 2023-2024, cuando aumentó un 6,2%.


Al respecto, Daniel Ortiz recordó que el IVA también se aplica a bienes con precios en dólares. Por ello, si el tipo de cambio disminuye, su valor en colones baja y, con ello, la base imponible sobre la que se calcula el tributo, lo que puede mermar la recaudación.


A este factor se suma una inflación baja o cercana a cero, como la que ha predominado en el país durante los últimos 34 meses.


Rudolf Lücke admitió que Hacienda resiente este impacto en la recaudación, aunque descartó que el fisco esté “preocupado” por el tipo de cambio. Más bien, indicó que se exhorta al Banco Central a cumplir sus proyecciones de inflación, pues —según afirmó— prevé un retorno a tasas de entre 2% y 3%.


“Conforme los precios caen, porque la mitad de las cosas que consumimos son importadas, el efecto de tipo de cambio bajo va a generar un menor crecimiento de los precios y esto sí tiene un impacto sobre la base imponible en temas tributarios”, reconoció.


Deuda aumentaría sin efecto cambiario


Elian Villegas explicó a este diario que, sin el efecto cambiario actual, la deuda aumentaría como proporción de la producción.


“Si el mismo monto de deuda del 2025 lo hubiéramos traído al tipo de cambio del 2022 (¢597) la deuda se habría incrementado en cuatro puntos del PIB, pasando así de 60,4% a 64,4% del PIB”, ejemplificó Villegas.


El exjerarca de Hacienda añadió que la reducción observada durante esta administración obedece, principalmente, a la apreciación del colón más que a otros factores. Por ello, un eventual repunte del dólar podría elevar nuevamente ese indicador.