La recaudación del impuesto sobre el valor agregado (IVA) en Costa Rica tuvo en el 2025 su primera caída en la última década. Además, fue el primer retroceso registrado desde que el viejo tributo de ventas se convirtió en el IVA, en 2019.
Los datos del Ministerio de Hacienda muestran que el año pasado los ingresos de este tributo ascendieron a ¢2.407.217 millones, es decir, un 0,5% menos respecto a los ¢2.419.493 millones del 2024.
Cuando se desagrega, queda claro que el retroceso lo produjo el IVA por el consumo interno. Este fue de ¢1.472.538 millones en el 2025, lo que representa una caída del 2,5% respecto a los ¢1.509.890 registrados en el 2024. Este tributo se aplica a los consumidores por la adquisición de bienes y servicios dentro del país.
La caída ocurrió porque en 13 de las 16 actividades económicas hubo una disminución en la recaudación.
En contraste, creció el IVA por Aduanas, es decir por importaciones. Pero fue insuficiente para frenar la caída general. En este segmento la recaudación fue de ¢934.678 millones en el 2025, un 2,7% más respecto a los ¢909.602 millones, muestran los datos oficiales.
El IVA es el segundo tributo más relevante en los ingresos del gobierno. La recaudación del año pasado fue equivalente al 4,6% del producto interno bruto (PIB).
La baja se atribuyó a una combinación de desaceleración económica, baja en el tipo de cambio y por evasión del tributo por pagos realizados mediante Sinpe Móvil, según especialistas consultados por La Nación.
¿Qué pasó?
Daniel Ortiz, director ejecutivo de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), explicó que el nivel del tipo de cambio puede ser uno de los factores que ayuden a explicar parte de la moderación en la recaudación.
“En una economía como la costarricense, donde muchos bienes y servicios tienen sus precios expresados o referenciados en dólares como por ejemplo vehículos, pasajes aéreos, algunos servicios profesionales, alquileres, paquetes turísticos o tecnología, la apreciación del colón reduce su precio en colones”, detalló Ortiz.
Dado que el IVA se cobra como un porcentaje del valor de las transacciones en colones, cuando esos precios disminuyen por efecto del tipo de cambio, la base sobre la cual se calcula el impuesto también se reduce.
Según datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR), el tipo de cambio en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) en el 2024 fluctuó entre ¢501,89 y ¢535,02. En el 2025, el rango fue de entre ¢488,06 y ¢511,43.
El economista del Colegio de Ciencias Económicas, José Francisco Pacheco, señaló que la apreciación del colón frente al dólar ha provocado que algunas familias que reciben sus ingresos en dólares perciban cada vez menos colones.
Según explicó, esta reducción en el ingreso disponible podría traducirse en un menor consumo en comercios y supermercados locales, lo que finalmente podría reflejarse en una menor recaudación del IVA.
Por otro lado, al momento de realizar la compra de un bien o servicio en determinados comercios, los clientes pueden pagar mediante Sinpe Móvil, cuyas transacciones no están gravadas.
En consecuencia, el uso de este medio de pago también podría ser otro factor que explique la caída en la recaudación del IVA interno. A criterio del exministro de Hacienda Elian Villegas, el punto central de la reducción es el uso de Sinpe como un mecanismo para la evasión fiscal por parte de un “número significativo” de personas.
Datos del Banco Central exponen que en el 2024 se registraron 649,87 millones de transacciones, mientras que en el 2025 la cifra ascendió a 747,5 millones. Además, la información detalla que a través de este monedero electrónico se transfirieron ¢10,9 billones en el 2024 y ¢12,5 billones en el 2025.
“Solo en el 2025 se movieron por esta vía más de ¢12,5 billones, esta suma es equivalente a unos $25.000 millones. Si asumimos que el 75% de ese monto corresponde a transferencias familiares legítimas y a transacciones respaldadas con factura, y que solamente el 25% restante se utiliza para evadir impuestos, el efecto potencial sobre la recaudación sería enorme: entre IVA e impuesto sobre la renta equivaldría a aproximadamente 1,5 puntos del PIB", comentó Villegas.
¿Qué dice Hacienda?
Juan Carlos Brenes, director general de Hacienda, indicó que se debe considerar que el IVA depende de la base imponible y de la composición del consumo y de los servicios gravados, no solo del crecimiento del PIB sectorial.
“A partir de información del Banco Central, se observa que el comportamiento sectorial del PIB no fue homogéneo. Así, los sectores donde se experimentó un aumento del IVA interno mostraron dinámicas particulares que ayudan a explicar el fenómeno”, explicó Brenes.
En el 2025, el crecimiento nominal del PIB tuvo una desaceleración respecto a años previos, agregó. Inclusive, varios sectores registraron tasas bajas o negativas, situación que incide directamente sobre las bases imponibles de los impuestos.
“El IVA no escapó de este fenómeno, de ahí que su crecimiento haya sido limitado y concentrado”, mencionó.
¿Cuáles sectores cayeron?
“En el IVA interno acumulado al 2025 se observa que la contracción agregada está explicada principalmente por fuertes caídas concentradas en pocos sectores”, se indica en el informe Resultados Fiscales, de Hacienda.
La mayor caída ocurrió en Comercio. El ingreso en este segmento fue de ¢197.765 millones el año pasado, o sea, una disminución de ¢19.783 millones, respecto a los ¢217.548 millones en 2024.
Le siguieron Actividades profesionales, científicas y técnicas y de apoyo administrativo (-¢11.949 millones), y Manufactura (-¢11.151 millones), sectores que en conjunto explicaron una parte importante del retroceso total.
También se observaron caídas superiores a los ¢5.000 millones en Electricidad, agua y saneamiento y en Transporte y almacenamiento, lo que refuerza la tendencia contractiva en actividades con amplios encadenamientos productivos, según el documento publicado por el Ministerio de Hacienda.
En contraste, el principal aporte positivo al IVA interno provino de Actividades financieras y de seguros, que registró el mayor incremento absoluto (¢20.510 millones), al pasar de ¢528.778 millones en el 2024 a ¢549.288 millones en el 2025.
“Aunque una parte relevante de las operaciones financieras (como intereses) está exenta o no sujeta al IVA, el sector genera una amplia gama de servicios gravados, entre ellos: comisiones financieras, primas de seguros, cargos administrativos y servicios auxiliares. Particularmente, un rubro relevante en la participación de este sector en el IVA es ”Retenciones de cuenta" que se asocian al sector, pero corresponde a actividades de otros sectores como industria y comercio”, explicó el director general de Hacienda.
A este crecimiento se sumaron aumentos en Construcción y en Minas y Canteras; sin embargo, estos no lograron compensar la magnitud de las reducciones observadas en sectores comerciales e industriales.
Sobre el sector de Construcción, Brenes indicó que el crecimiento que experimentó en el IVA interno no refleja mayor dinamismo económico, sino que se puede deber a “cambios” en la gestión de la Administración Tributaria.
“Sin embargo, se puede notar un incremento de proyectos de infraestructura pública y privada, reactivación parcial de vivienda y obra civil y alto uso de insumos y servicios gravados con IVA al 13%”, agregó.