Costa Rica registró $5.586,7 millones en flujo de inversión extranjera directa (IED) durante el 2025. De ese total, el 77,5% corresponde a reinversión de utilidades, es decir, unos $4.328 millones.
El monto contabilizado por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) es el más alto desde el 2012.
Con estos resultados, el país se coloca a la cabeza de Centroamérica, muy por encima del segundo lugar, según los datos de los bancos centrales de la región.
Tras Costa Rica se ubica Guatemala con $1.881,7 millones, seguido de Nicaragua ($1.502,5); Honduras ($881,2) y El Salvador ($474,8 millones).
¿Qué son las reinversiones de utilidades?
Las reinversiones de utilidades ocurren cuando una empresa extranjera genera ganancias en un país y, en lugar de enviarlas a su casa matriz, decide dejarlas para financiar su operación o expandirse
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Datos del Banco Central muestran que este tipo de inversión creció 26,4% en el 2025, frente a los $3.423 millones del 2024.
De entrada, los analistas coinciden en algo: es una buena señal, aunque también hay puntos que conviene revisar.
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El aumento de las reinversiones responde a un comportamiento natural en procesos de IED que Costa Rica impulsa desde los años 90, sobre todo bajo el régimen de zona franca (empresas con incentivos como la exoneración temporal del impuesto sobre la renta).
Félix Delgado, exgerente general del BCCR, explicó que, conforme crecen las inversiones, las empresas deciden qué hacer con sus utilidades según los incentivos que reciben. En el caso de Costa Rica, destaca las condiciones para hacer negocios.
“Es natural que aumenten las reinversiones si a las empresas les está yendo bien. Que suceda esto es la primera señal de que el comportamiento de nuestra economía les resulta rentable para seguir produciendo”, afirmó Delgado.
Por su parte, Laura López, gerenta general de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), dijo que las reinversiones se concentran en empresas de alta complejidad, muchas de las cuales están incorporando nuevas líneas de producción, servicios, procesos asociados a investigación, diseño y pruebas en manufactura.
Asimismo, varias compañías han establecido en Costa Rica hubs regionales o globales. “Seguimos trabajando para fortalecer la confianza de las empresas que ya están en el país y, al mismo tiempo, atraer nuevos proyectos de diversos orígenes y en más sectores”, aseguró López.
‘Termómetro’
Las reinversiones también funcionan como un termómetro para nuevas empresas que evalúan instalarse en el país, especialmente cuando observan el desempeño de multinacionales ya establecidas.
Manfred Víquez, del Departamento de Integración y Análisis de Datos del Banco Central, dijo que el objetivo de las empresas de ID es obtener beneficios económicos aprovechando las ventajas del país y la calidad de la mano de obra.
En la práctica, muchos inversionistas que ya operan en Costa Rica generan utilidades que, aunque podrían distribuirse a sus dueños, terminan destinándose a ampliar operaciones y cubrir costos.
“Eso hace más valiosa y más productiva su operación en Costa Rica; incrementa el valor patrimonial”, señaló Víquez.
El principal origen de la inversión directa sigue siendo Estados Unidos. Aunque el flujo bajó, se mantiene en el primer lugar con $2.600,15 millones, según el registro por principio direccional.
Delgado agregó que, en economías con altos niveles de IED, los nuevos flujos tienden a ser más pequeños frente a las reinversiones.
“Hay que poner atención cuando las reinversiones comiencen a estancarse o a bajar, porque es señal de que las condiciones del país (económicas, políticas, seguridad, etc.) empiezan a flaquear”, advirtió, aunque también aclaró que pueden influir factores externos.
Ana María Romero, gerenta de Asesoría de Inversión de Cinde, consideró que las reinversiones constituyen una señal de estabilidad operativa, pero sostuvo que conviene leerla con precisión: reinversión de utilidades no es sinónimo automático de expansión ni de nuevas plazas de empleo.
Es capital que se queda en el país, pero su destino determina su impacto real en la economía: crecimiento de la inversión, eficiencia o simplemente retención contable.
¿Quiénes reinvirtieron sus ganancias?
Un análisis de La Nación reveló que 68 empresas comprometieron inversiones en el 2025, con proyecciones hasta el 2033, según acuerdos publicados en La Gaceta.
De esas 68 compañías, el 46% (31 empresas) ya operaba bajo el régimen de zona franca, principalmente en servicios, aunque también destacan inversiones en dispositivos médicos.
Las 10 principales inversiones acordadas —para la misma cantidad de empresas— suman $2.303,8 millones.
Entre las firmas se encuentran la empresa estadounidense de dispositivos médicos Boston Scientific, Intel, Coca Cola Industrias, Phillips de Costa Rica, Microvention Costa Rica, Medtronic Medical CR, Accenture, Technoends y Compañía Frutera La Paz.
Según el BCCR, la manufactura concentró el 71,7% del flujo de la inversión directa en el 2025.
Por su parte, la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde) registró 48 proyectos de reinversión ese año: el 63% en servicios y el 37% en ciencias de la vida y manufactura.
Las áreas con mayor demanda fueron mercadeo, recursos humanos, tecnologías de información, procesos regulatorios, ventas y analítica de datos.
Además, las empresas ampliaron su capacidad productiva. En la industria médica, destacaron proyectos en centros de atención, comercialización, calidad, TI, ventas, ingeniería y soporte técnico, según Cinde.
Por otro lado, los flujos de IED en zona franca cayeron un 10% frente al 2024, hasta $3.399 millones. Mientras tanto, el régimen definitivo (empresas que pagan impuesto sobre la renta) creció un 167%, hasta $778 millones.
Este diario solicitó comentarios a la Asociación de Zonas Francas (Azofras). Se está a la espera de respuesta.
Analistas: señal ‘potente’ y de confianza
La economista Gloriana Ivankovich, directora ejecutiva de la Academia de Centroamérica, comentó que el peso de la reinversión es un patrón recurrente en el país.
A su juicio, se trata de una señal clara de confianza: las empresas ya instaladas siguen apostando por Costa Rica, lo que refleja estabilidad jurídica, institucional y macroeconómica. También evidencia que las operaciones siguen siendo rentables y encuentran espacio para crecer.
Federico Quesada Chaves, director de la Escuela de Ciencias de la Administración de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), coincidió en que estos resultados reflejan la continuidad de industrias ya consolidadas.
“Las empresas, principalmente de dispositivos médicos, han encontrado en Costa Rica un destino que ofrece activos específicos que les permite continuar creciendo y tener participación en las cadenas de valor globales asociadas a esta industria. Es un reflejo de que aún existe algún grado de margen de acción en esta actividad económica”, señaló.
El economista Francis Barrantes va más allá. Afirmó que el volumen de reinversión es una señal “muy potente”, porque muestra un país donde las multinacionales no solo operan, sino que deciden expandirse con recursos generados localmente.
Cuando una empresa reinvierte, suele ampliar capacidad, sofisticar procesos o sumar nuevas funciones.
“La reinversión es, por naturaleza, un tipo de IED más estable que la inversión nueva, porque no depende tanto de la ‘moda’ del momento ni de anuncios grandes, sino de la continuidad operativa. Eso ayuda a suavizar shocks externos y sostiene empleo y productividad en los clústeres donde el país ya es competitivo”, explicó.
Hay desafíos
No todo es positivo. Ivankovich advirtió de que una alta proporción de reinversión puede reflejar menor entrada de capital nuevo, lo que obliga a reforzar la competitividad del país.
Entre los factores que pesan, mencionó la escasez de talento especializado, altos costos (energía y logística), brechas en infraestructura y preocupaciones en seguridad.
“Tenemos el reto de seguir consolidando y profundizando la inversión existente, pero, al mismo tiempo, fortalecer las condiciones para atraer nuevos proyectos en un entorno internacional cada vez más competitivo”, agregó.
Quesada pone el foco en el sector de semiconductores, que atraviesa una reestructuración global —incluida la salida de procesos de Intel en Costa Rica—, y plantea apostar por el desarrollo de talento digital.
“Costa Rica debe reformular su estrategia y avanzar hacia la atracción de IED que permita desarrollar filiales que, más allá del ensamblaje, participen de forma más activa en toda la cadena de valor”, sostuvo.
Barrantes añadió que, si la reinversión domina demasiado, puede indicar debilidad en el ingreso de capital nuevo, lo que limita la llegada de nuevos actores, nuevas cadenas y nuevas industrias.
Aun así, consideró que el balance del 2025 es positivo, sobre todo en dispositivos médicos, donde el país muestra un clúster sólido y en crecimiento. “La reinversión elevada habla de arraigo“, aseguró.
Dos formas de medir la IED
La IED se analiza en base a los flujos totales de dinero realizados durante un periodo, lo que se diferencia del saldo total, que es la sumatoria de las inversiones históricas ocurridas en el país.
En Costa Rica, principalmente se analiza el comportamiento de los flujos.
El Ministerio de Comercio Exterior (Comex) y Procomer reportaron en conjunto un flujo de $5.521,8 millones en 2025, cifra distinta a los $5.586,7 millones del Banco Central.
Víquez aclaró que ambos datos son oficiales, pero responden a metodologías diferentes.
Comex y Procomer utilizan el principio direccional, que mide flujos netos (resta activos entre empresas y sus matrices), mientras que el Banco Central aplica el enfoque activo/pasivo del Manual de Balanza de Pagos.