El crédito dirigido al sector privado cumplió, en mayo pasado, más de un año de desaceleracíon en Costa Rica.
En el más reciente Comentario de la Economía Nacional, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) indicó que el crédito al sector privado desaceleró su crecimiento en ambas monedas. La afirmación se hizo, en ese momento con datos con corte a abril, pero la información más reciente refleja que la tendencia continúa.
El freno más relevante se registra en las operaciones en dólares, muestran los datos del ente emisor.
Según cifras del Banco Central, el saldo del crédito al sector privado ascendió a ¢25,25 billones con corte a mayo pasado. Las colocaciones en colones fueron por ¢17,53 billones y en dólares por $16.904 millones, equivalentes a ¢7,69 billones.
De hecho, el BCCR redujo la previsión de crecimiento del crédito para 2026 en su más reciente Informe de Política Monetaria (IPM) de abril, en comparación con las proyecciones del IPM de enero.
El ente emisor prevé un incremento del 6,4% en el crédito este año, lo que representa una disminución de 0,5 puntos porcentuales (p. p.) con respecto a la estimación de enero anterior.
Para el 2027 se estima que la colocación de préstamos mantendrá un ritmo de crecimiento similar al de 2026, pues se prevé que cierre en 6,5%. Pero la previsión para 2027 se redujo en 0,7 p. p. en comparación con lo proyectado en enero, cuando se pronosticó un aumento de 7,2%.
El Banco Central también ajustó la dinámica esperada por moneda. El crédito en colones será el principal motor, con un crecimiento del 7%, es decir, 0,4 p. p. menos que en enero pasado, aunque 3,4 puntos por encima de 2025.
Mientras tanto, el crédito en dólares desacelerará. El emisor pronosticó un crecimiento de 5%, con lo cual redujo su previsión en 1 p. p. respecto a inicios de este año y disminuiría en 1,3 puntos frente al desempeño de 2025, cuando aumentó 6,3%.
La desaceleración en el crédito en dólares ocurre luego de una fase de aceleración que llevó el crecimiento del saldo a tasas de hasta doble dígito en años anteriores, situación que había generado preocupación en el Banco Central.
En su informe, el emisor destacó la desaceleración en el crecimiento del crédito en dólares, desde 6,3% en 2025 hasta tasas menores en estos dos años. Esto llevaría a una reducción cercana a 1 p. p. en la participación relativa de las operaciones en moneda extranjera dentro del crédito total durante el bienio.
Menor crecimiento
Con corte a mayo, el crédito al sector privado en colones aumentó 3,2% (5,8% un año antes), mientras que en dólares pasó de 8,5% en mayo de 2025 a 3,4% un año después, lo que ha contenido la dolarización observada en los últimos tres años.
El ritmo de crecimiento tanto en moneda nacional como en dólares desaceleró, aunque el comportamiento fue más pronunciado en este último.
Por actividad económica, cerca del 85,3% del saldo de crédito del sistema se concentró en consumo, vivienda, servicios y comercio. De ese total, más de la mitad se dirigió a préstamos de consumo.
Según el Banco Central, los intermediarios financieros atendieron la demanda de crédito en colones con fondos provenientes principalmente de la captación. En dólares, parte de la captación se destinó a la adquisición de títulos del Gobierno en moneda extranjera debido a la baja demanda de crédito en esa moneda.
Perspectiva bancaria
La Dirección de Finanzas del Banco Nacional comentó que el ajuste podría estar asociado con la menor capacidad de generación de ingreso nacional disponible que ahora proyecta el BCCR y, por lo tanto, de riqueza financiera.
Sin embargo, el BN indicó que, en su caso, no ha variado su proyección de demanda, aunque coincidió en que el crédito en dólares crecerá a un menor ritmo. En colones, señalaron que la colocación se ajustará un poco más al crecimiento de la economía doméstica.
“En general, mantenemos el pronóstico que el crédito al sector privado rondará un 4% de crecimiento sin efecto cambiario”, aseguró el Banco Nacional.
Johnny Monge, director financiero del Banco Popular, explicó que se prevé un menor ritmo de crecimiento del crédito en la economía costarricense respecto al estimado a inicios de año, en medio de un entorno económico que muestra señales de menor dinamismo.
“Este escenario genera expectativas de una menor dinámica en el consumo y la inversión, así como una mayor cautela por parte de los hogares y empresas al asumir nuevas obligaciones financieras, afectando la demanda de crédito”, comentó Monge.
El director financiero del BP agregó que a este contexto se suma un entorno internacional más incierto, marcado por tensiones geopolíticas que han presionado al alza los precios del petróleo y otras materias primas, incrementando la volatilidad y afectando las expectativas económicas.
“Para economías importadoras de hidrocarburos como Costa Rica, este tipo de choques puede impactar los costos de producción, el consumo y las expectativas de los agentes económicos, elementos que también terminan influyendo sobre la dinámica crediticia”, añadió Monge.
No obstante, Monge afirmó que no se espera una contracción generalizada del crédito, pues aunque se anticipa un menor dinamismo, el sistema financiero mantiene adecuados niveles de liquidez y solvencia, lo que permite continuar financiando a los distintos sectores de la economía.