El Banco Central de Costa Rica (BCCR) respondió a los señalamientos del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre su intervención constante en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), donde se forma el precio del dólar.
El ente emisor enfatizó que su participación en el Monex no tiene como propósito alterar la tendencia del tipo de cambio ni sustituir las fuerzas de oferta y demanda, sino contribuir a evitar fluctuaciones desordenadas y cumplir las funciones que le asigna su ley orgánica.
Además, el BCCR remarcó que si participara menos en el mercado cambiario tendría un efecto a la baja en el precio del dólar, pues se reduciría una fuerza importante de demanda en el mercado, donde el precio de la divisa se determina por la interacción entre esta y la oferta.
“En las circunstancias actuales y observadas en los años recientes, una menor participación del BCCR en el mercado cambiario restaría fuerza de demanda en este mercado. Como en cualquier mercado donde la demanda se reduzca, habría potencialmente una mayor presión a la reducción en el precio (tipo de cambio)”, explicó el emisor, el pasado 6 de julio.
Justamente, las intervenciones del emisor, principalmente compras de divisas, constituyen una fuente de demanda en el mercado, por lo que contribuyen a evitar una mayor caída en el precio del dólar, que este año alcanzó mínimos históricos.
El Banco Central se refirió a este tema, luego de que el FMI consideró que el régimen cambiario del país pasó de una flotación administrada a un régimen estabilizado debido a las continuas intervenciones del BCCR en el Monex, según su más reciente Informe del personal técnico para la consulta del Artículo IV de 2026.
“El régimen cambiario de facto se clasifica como estabilizado, debido a las intervenciones del Banco Central en el mercado cambiario (...). El tipo de cambio ha mostrado una mayor flexibilidad en lo que va del 2026. Sin embargo, se requieren más observaciones para determinar si esta constituye una nueva tendencia”, indicó el FMI.
En los últimos años, el Banco Central ha realizado intervenciones constantes en el Monex, ya sea para acumulación de reservas, compras para el sector público u operaciones destinadas a atender una volatilidad excesiva del tipo de cambio.
El Banco Central explicó que esta es una evaluación objetiva, que se aplica a todos los países miembros del FMI con los mismos criterios. El ente emisor agregó que la valoración podría cambiar si se consideraran periodos más recientes, en los que se observa una mayor volatilidad.
A mediados del 2026 se cumplieron cuatro años desde que el precio del dólar inició una tendencia a la baja, tras alcanzar ¢696,76 a mitad del 2022. Desde entonces, el colón comenzó un proceso de apreciación respecto al dólar. Incluso, la divisa tocó varios mínimos en el Monex durante este año.
Fuerte intervención
En este 2026, de los $5.309 millones negociados en Monex al 30 de junio, el Banco Central compró $3.429 millones, es decir, el 64,5% de lo transado. Estas compras incluyen todas las causales de intervención de la autoridad monetaria.
El Fondo aseguró que las intervenciones mantuvieron las fluctuaciones del tipo de cambio dentro de una banda del 2% durante más de seis meses, desde mediados del 2024. Agregó que, si bien el precio del dólar ha mostrado una mayor flexibilidad en lo que va del 2026, aún se requieren más observaciones para determinar si se trata de una nueva tendencia.
Según el organismo multilateral, tal actuación debilita la transmisión de la política monetaria —de baja de tasas de interés en los últimos años— y dificulta el desarrollo del mercado cambiario.
El cambio en la clasificación corresponde únicamente al Fondo, pues desde el 2015 el Banco Central mantiene un régimen oficial de flotación administrada, donde la formación del tipo de cambio responde a las fuerzas de la oferta y la demanda, con la posibilidad de que el emisor intervenga para mitigar volatilidades en la cotización.
El Banco Central aseguró que mantiene una valoración continua del régimen cambiario, pero que no ha considerado necesario realizar una modificación oficial. En ese sentido, agregó que evalúa de forma permanente posibles ajustes que permitan que el mercado sea cada vez más eficiente y refleje mejor sus condiciones, dentro del régimen vigente.