Costa Rica tiene empresas japonesas en sectores como dispositivos médicos, manufactura avanzada y tecnología, pero todavía enfrenta obstáculos para atraer más inversión de ese país.
Marianela Urgellés, directora general de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), identificó tres razones que limitan la llegada de capital japonés: el tamaño del mercado costarricense, la concentración de las inversiones en sectores donde el país tiene poca presencia y la falta de un tratado de libre comercio.
En 2025, Costa Rica recibió $9,9 millones de inversión japonesa. En el primer semestre de 2026, el flujo fue de $0,8 millones, según datos preliminares del Banco Central de Costa Rica (BCCR).
A continuación se enlistan los factores planteados por la directora de Cinde:
⇒ El motivo de la inversión. La inversión extranjera directa (IED) japonesa busca principalmente mercados internos grandes. El 44% de sus proyectos en el mundo y el 50% de los que llegan a América Latina señalan el crecimiento del mercado doméstico como principal motivo para invertir.
Urgellés afirmó que las empresas japonesas que eligen Costa Rica destacan el talento calificado: el 80% menciona ese factor.
⇒ Factor sectorial. El 45% de los proyectos japoneses en el mundo se concentra en sectores donde Japón todavía no invierte en Costa Rica, como equipo industrial, químicos y metales.
Entre los 20 mayores inversionistas japoneses en América Latina, el 54% de los proyectos corresponde al sector automotor, cuya actividad regional se concentra en mercados como México y Brasil.
⇒ No hay libre comercio. Japón es el único país del G7 con el que Costa Rica no tiene un tratado de libre comercio. Tampoco existe un convenio para evitar la doble imposición.
“El potencial está donde coinciden tres elementos: los sectores en los que Japón invierte en el mundo, las capacidades que empresas japonesas ya tienen en Costa Rica y los productos que Japón compra al país”, destacó Urgellés.
Potencial exportador de Costa Rica
Las exportaciones costarricenses de bienes a Japón también muestran desafíos. Entre enero y agosto de 2026, sumaron $214 millones, un 15,5% menos que los $253,5 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
Las importaciones, por el contrario, aumentaron un 19,8% y alcanzaron $421,4 millones, frente a $351,7 millones un año antes.
Urgellés explicó que Costa Rica busca atraer empresas que utilicen el país como plataforma de exportación y servicios, un modelo que todavía representa una parte minoritaria de la inversión japonesa.
Actualmente, de acuerdo con los registros de Cinde, las compañías japonesas presentes en Costa Rica se concentran en tres áreas: ciencias de la vida, manufactura avanzada y servicios tecnológicos. Entre ellas figuran Terumo, Panasonic, Bridgestone, Firestone, Fujitsu, NTT Data, Hitachi Solutions y TradeStation.
Para Cinde, las ciencias de la vida destacan entre las oportunidades más prometedoras. Las empresas japonesas han anunciado en el mundo 315 proyectos de dispositivos médicos y 360 del sector farmacéutico, indicó Urgellés.
Los dispositivos médicos, además, figuran entre los principales productos que Costa Rica exporta a Japón.
Los componentes automotores y el caucho también tienen potencial. Bridgestone y Firestone acumulan casi seis décadas de operaciones en el país.
Otro campo por desarrollar es el de software y servicios de tecnologías de la información.
“La llegada de NTT Data en 2015 y de Hitachi Solutions en 2023, sumada a Fujitsu y TradeStation, muestra que el talento costarricense ya atrae a empresas japonesas de tecnología”, refirió Urgellés.
La electrónica y los componentes también ofrecen oportunidades. Panasonic opera en Costa Rica desde 1966, y el país exporta instrumentos de precisión y equipo electrónico a Japón.
Finalmente, el equipo industrial y los productos químicos podrían abrir nuevas posibilidades, especialmente como proveedores de la industria de dispositivos médicos, estimó la directora de Cinde.