El reciente fallo del Tribunal Fiscal Administrativo (TFA) en el caso de una empresa hotelera vuelve a poner en primer plano la figura del “incremento no justificado de patrimonio”, uno de los instrumentos más potentes –y polémicos– de la Hacienda costarricense.
Los trabajadores independientes deben cancelar el próximo 16 de marzo de 2026 el Impuesto sobre la Renta. Ante esta obligación, existen una serie de recomendaciones para disminuir el monto a pagar de forma legal, pero la clave radica en saber qué puede deducir exactamente de acuerdo con su profesión.
La declaración debe presentarse mediante el formulario D-101, a través de la Administración Tributaria Virtual (ATV). Tanto las personas físicas como jurídicas que fallen con esta obligación en tiempo y forma se exponen a multas y sanciones, cuyo monto varía según la falta cometida.