El Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA) alertó sobre un deterioro sostenido de los ingresos tributarios en Costa Rica, situación que ya afecta el resultado fiscal del país y reduce el margen del Estado para atender demandas en áreas como seguridad, educación e infraestructura. Además, advierte que esta situación se presenta en un contexto que continuará siendo altamente restrictivo en materia de gasto, debido al retorno de la cláusula más estricta de la regla fiscal que tendrá el presupuesto 2027.
El análisis realizado por el investigador del OES, Fernando Rodríguez Garro, señala:
El OES reitera el llamado realizado el año anterior a no debilitar aún más el sistema tributario, evitando nuevas reducciones de impuestos o la creación de exoneraciones adicionales. Un deterioro adicional de los ingresos públicos afectaría la posición fiscal del país y complicaría la asignación de recursos para atender las necesidades más apremiantes de la población".
Las conclusiones del análisis apuntan a que el país requiere discutir con urgencia mecanismos para mejorar la recaudación tributaria, incluyendo medidas orientadas a combatir la evasión, ampliar la base tributaria, reducir exoneraciones y evaluar la posibilidad de ajustar algunas tasas impositivas.
Adicionalmente, se indicó que, entre las acciones posibles para revertir el deterioro de los ingresos fiscales, se encuentran:
Fortalecer los mecanismos de control en el cobro del IVA, particularmente para reducir la evasión asociada al uso de sistemas de pago electrónicos.
Revertir la reducción en la base imponible del impuesto a la propiedad de vehículos.
Diseñar mecanismos compensatorios ante la eventual pérdida de ingresos del impuesto único a los combustibles.
Sobre el impuesto único a los combustibles (la tercera fuente de ingreso para Hacienda), el análisis advierte que el país continúa avanzando en el proceso de electrificación del transporte, lo que podría reducir la recaudación en el futuro, sin que se hayan establecido fuentes compensatorias.
El impuesto único a los combustibles registro en 2025 una caída interanual de 0,51%. A diferencia de otros tributos, este impuesto se calcula como un monto fijo en colones por litro con ajustes trimestrales según la inflación, por lo que desde 2023 el monto cobrado por litro se ha venido reduciendo.
Finalmente, el informe señala que también resulta necesario dinamizar la economía local, de manera que se fortalezca la base tributaria y se impulse el crecimiento de la recaudación.
Situación fiscal
El análisis del OES; con datos del Ministerio de Hacienda, señala que los ingresos totales del Gobierno Central cerraron 2025 en 14,42% del producto interno bruto (PIB), cifra inferior a la registrada en los tres años previos. En 2024 esos ingresos representaron 14,87% del PIB, mientras que en 2022 alcanzaron 15,98%.
La reducción responde principalmente a la caída de los ingresos tributarios, que pasaron de 13,20% del PIB en 2024 a 12,78% en 2025, una disminución de 0,42 puntos porcentuales.
Según el observatorio, el debilitamiento de la recaudación refleja tanto problemas estructurales en algunos tributos como un menor dinamismo económico que afecta impuestos vinculados al consumo.
Caída en renta y menor dinamismo del IVA
El informe identifica un retroceso en el impuesto sobre los ingresos y utilidades (renta), cuya recaudación cayó a 4,73% del PIB en 2025, frente al 4,86% registrado en 2024. Desde 2022, cuando este tributo alcanzó su mayor nivel reciente, la recaudación acumuló una reducción de 0,56 puntos porcentuales del PIB.
El análisis atribuye el comportamiento principalmente al bajo crecimiento en la recaudación proveniente de personas jurídicas, que apenas aumentó 1,1% durante 2025. Además, el impuesto sobre remesas al exterior registró una caída de 4,4%.
En contraste, el impuesto sobre personas físicas mostró un crecimiento de 3,1%, lo que compensó parcialmente la debilidad de los otros componentes.
El impuesto al valor agregado (IVA) también registró una reducción. Su recaudación pasó de 4,86% del PIB en 2024 a 4,65% en 2025, una caída de 0,21 puntos porcentuales.
El OES explicó que el desempeño de este tributo continúa condicionado por la evolución de sectores clave como construcción y turismo, lo que limita su capacidad para compensar la desaceleración en otros impuestos.
Menor crecimiento de la recaudación
Al analizar el crecimiento interanual de los ingresos, el informe indica que los ingresos tributarios totales apenas crecieron 0,7% en 2025. La desaceleración comenzó en abril de ese año, después de un pico de crecimiento en marzo, lo que finalmente redujo la carga tributaria como porcentaje del PIB.
Entre los principales impuestos, el IVA registró una caída interanual de 0,51% al cierre de 2025, frente al crecimiento de 5,85% observado un año antes. El impuesto selectivo de consumo, impulsado en años previos por el aumento en la importación de vehículos, también perdió dinamismo y terminó el año con una contracción de 8,16%.
Por el contrario, el impuesto a la propiedad de vehículos mostró un fuerte repunte, con un crecimiento interanual de 38,27%, tras la caída registrada en 2024 producto de una reducción temporal del tributo aprobada por la Asamblea Legislativa.
Reducción del gasto público
El informe también señala que el gasto público se redujo en 2025 como proporción del PIB. El gasto total del Gobierno Central pasó de 18,59% del PIB en 2024 a 17,83% en 2025, mientras el gasto primario —sin incluir intereses— bajó de 13,83% a 13,48% del PIB. La disminución se explica principalmente por menores gastos en remuneraciones, transferencias corrientes e intereses.
El pago de intereses de la deuda pública registró la reducción más significativa. Este rubro cayó de 4,77% del PIB en 2024 a 4,35% en 2025, su nivel más bajo de los últimos cinco años. El observatorio atribuye la disminución a la caída del tipo de cambio y a una reducción en las tasas de interés promedio de la deuda pública.
A pesar de la reducción del gasto, el superávit primario se redujo debido a la caída en la recaudación.
En 2025 este indicador alcanzó 0,94% del PIB, por debajo del 1,05% registrado en 2024. El superávit primario había alcanzado 2% del PIB en 2022, su nivel más alto reciente. El déficit financiero, por su parte, mostró una leve mejora y cerró en 3,41% del PIB, frente al 3,72% del año anterior.
En cuanto al endeudamiento, la deuda del Gobierno Central se ubicó en 60,4% del PIB en 2025, lo que activó nuevamente las medidas más restrictivas de la regla fiscal. El observatorio prevé que la deuda se mantendrá por encima del 60% del PIB durante 2026.