Manuel Tovar: ‘No podemos controlar al señor Trump y su política arancelaria’

En dos semanas, Manuel Tovar Rivera, concluye su gestión al frente del Ministerio de Comercio Exterior (Comex) en la Administración Chaves Robles. Dice estar dispuesto a continuar aportando desde el gobierno de Laura Férnandez.


Desde que asumió el cargo, en mayo de 2022, Tovar enumeró los retos externos que le ha tocado librar y que han tenido incidencia en el desempeño comercial de Costa Rica: los efectos de la pandemia de la covid-19, la guerra en Ucrania, la política arancelaria del gobierno de Donald Trump y el más reciente: el conflicto en Oriente Medio.


Habló sobre las negociaciones bilaterales con Estados Unidos que en los próximos días llegan a un año de haber iniciado.


A continuación, un extracto de la entrevista que brindó Tovar, de 52 años, a La Nación el pasado viernes 24 de abril.

— Ministro, a tres semanas de cumplirse un año del inicio de negociaciones bilaterales con Estados Unidos después del 2 de abril, el Día de la liberación, cuando se establecieron los aranceles, ¿cuál es el estatus de las negociaciones?


— Ha sido un año complejo, muy complejo. Quizás ha sido uno de los mayores retos que he enfrentado como ministro de Comercio Exterior. No nos lo tomamos personal, porque esto es una política arancelaria universal. Ningún país, hasta los mejores amigos de los Estados Unidos, hemos sido afectados de una u otra manera, algunos más, otros menos, por esta política arancelaria.


“Por lo tanto, no es un tema personal. Ciertamente, no coincidimos, con ella. Hay disrupciones, hay desbalances, pero Costa Rica no es por nada responsable de ello. El peso de nosotros en la balanza comercial con Estados Unidos a nivel global es mínimo. Por lo tanto, nosotros no somos causantes de esas disrupciones. Pero, hay que ser limonada con los limones que tenemos, esa es la realidad y es en ese escenario en el que nos hemos estado moviendo”.


Manuel Tovar sobre aranceles de Trump

— ¿Cuál es el objetivo?


— Nuestra misión es restablecer las condiciones de acceso al mercado que nos corresponden, que son las del DR-Cafta (arancel cero). Actualmente, recordemos que hay una serie de productos agrícolas que están exentos de aranceles, como el café, el banano, la piña, la carne de res, la yuca, chayote, mango, y jugo de naranja, que son muy importantes. El mayor peso agrícola exportador al mercado estadounidense está exento.


“Pero por supuesto, hay otros sectores que nos preocupan: flores y follajes, lácteos, azúcar y la pesca, que aunque no tengan una participación tan importante en relación con otros productos que exportamos, es importante apoyarlos y defenderlos. Y después están otros productos como los dispositivos médicos, que también están siendo afectados”.

— Su valoración actual


— “No es que esté satisfecho. Estamos en una posición relativamente mejor, notablemente mejor a como estábamos, pero yo quiero llegar a cero. Lo cierto del caso, y lo curioso de todo, es que seguimos exportando y seguimos exportando más a los Estados Unidos y el superávit más bien se ha aumentado. Y nos hace suponer que quien está pagando los aranceles son los importadores o los consumidores en Estados Unidos, los importadores le trasladan eso al consumidor. Entonces es el pueblo norteamericano el que está pagando esa factura”.

— También está la investigación a los dispositivos médicos...


— Hay una investigación en curso donde nosotros hemos hecho valer nuestra posición. La industria también ha hecho valer su posición. Sigue en curso y puede devenir o no en aranceles u en otro tipo de medidas. Lo cierto del caso es que hemos hecho una defensa importante y bastante robusta. Hemos hecho valer la forma en que Costa Rica contribuye a mantener a la población estadounidense sana y viva, de cómo nosotros complementamos los esfuerzos productivos allá y que cómo son empresas norteamericanas las que producen acá, que exportan allá.


Manuel Tovar habla sobre aranceles

— ¿Cuál es el estatus de las negociaciones?


—El diálogo continúa. Es decir, esto no es una negociación como la que ustedes y todos los costarricenses están acostumbrados de un TLC, que yo voy y usted viene acá, sino hay conversaciones que están ocurriendo y contactos que están ocurriendo semana a semana, discusiones... el mayor reto es la volatilidad. Todo lo que ocurre un día sí, un día no, el otro también, un día más, un día menos. Y eso le resta predictibilidad y seguridad, particularmente al capital extranjero. Donde sí hemos visto más que en las exportaciones es un impacto en la inversión, en la inversión nueva, como llamamos el greenfield investment.


“Hemos visto que el comportamiento y los flujos de inversión están siendo bastante conservadores a nivel global, la inversión nueva. Porque con esta incertidumbre, las compañías multinacionales se esperan hasta tomar decisiones corporativas de expansión. Afortunadamente, eso se compensa con las reinversiones. Entonces, eso ha sido muy positivo para el país.”

— Oficialmente hubo dos reuniones bilaterales, ¿hubo después otra en esa similitud o no? Entre tanto vaivén y tanto riesgo, ¿qué tan fácil ha sido redirigirlo con el principal socio y negociar en esas condiciones?


—Es todo un reto. En efecto, ese ha sido el mayor reto de todos. Por prudencia, y creo que el tiempo y la estrategia nos dio la razón, no había que correr, porque sabíamos que iba a haber una resolución que podía derivar en un resultado o en otro. Al final derivó en la anulación de esos aranceles.


“Las exportaciones siguen fluyendo. El mayor impacto se ha visto en la inversión fresca, en la incertidumbre del nuevo capital que entra. Pero estamos diversificando mercados, nuevas fuentes de capital, de inversión, nuevos mercados a exportar. Pero particularmente, otra forma de mitigar ese 10% (de arancel) es tomando medidas internas que pueden tener un impacto todavía mayor en términos positivos que tener o no tener aranceles. Me refiero a la apertura energética, a una reforma a las Jornadas cuatro-tres y la homologación de títulos profesionales”.


“Además en la mejora regulatoria emprendida por el MEIC. Hay que mejorar y avanzar más ambicioso y a paso más acelerado en el tema de los registros sanitarios, que es un dolor de cabeza. Y ahí tenemos tarea pendiente. Todo eso mueve la aguja, mueve la aguja y son cosas que están en manos nuestras. Entonces, esos son algunos de los ejemplos de cosas que podemos hacer que eventualmente mitigan el impacto arancelario”.


— ¿Va, va a haber más encuentros con Estados Unidos en específico?


—Sí, hay, hay conversaciones constantes. Evidentemente, nosotros somos ahora los que estamos un poco en un impasse porque hay una transición (de gobierno). Las autoridades entrantes tienen que revisar el tema y ver de qué manera van a continuar con estas discusiones. No se trata de que hay que correr para llegar primero. Hay que llegar bien.


—¿Se han logrado ganancias, o avanzar un poco?


—Un acuerdo no concluye hasta que concluye. La negociación como tal sigue abierta y va a concluir cuando esté lista para concluir. No obstante, también sí que hemos avanzado en atender barreras comerciales que los EE. UU. han señalado.

—Mencionó los efectos de varios factores externos. ¿Qué tanto han incidido?


—Hay factores externos importantes, la política arancelaria, el conflicto en el Oriente Medio, que sí, no ayuda. No ayuda a Costa Rica, no ayuda a nadie. Pero aun así hemos sido resilientes. Vean los datos que Procomer sacó en inversión, vean los datos del Banco Central. Aun a pesar de todo eso, seguimos exportando más. Turismo, hemos tenido un repunte importante.


“Esto es parte de la dinámica, es parte del juego y es ahí donde tenemos que navegar. Nosotros no podemos controlar la guerra en Oriente Medio, no somos actores. Nosotros no podemos controlar la guerra en el corazón de Europa en Ucrania, nosotros no podemos controlar al señor Trump y su política arancelaria. Lo que sí podemos controlar es lo que podemos hacer domésticamente. Y es ahí donde yo veo con esperanza un nuevo parlamento con una mayor cohesión que pueda finalmente aprobar las reformas que este país necesita”.


“Desde el Ejecutivo, si hemos sido ambiciosos, hay que ser todavía mucho más para hacer esas mejoras regulatorias en registros sanitarios porque está totalmente vinculada a la industria de dispositivos médicos. Y si queremos seguir siendo competitivos y crecer más en este sector, ahí hay muchos cuellos de botella que solucionar”.