La creciente presión sobre las finanzas públicas vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre una eventual reforma tributaria en Costa Rica.
Aunque Nogui Acosta, jefe de fracción de Pueblo Soberano, descarta nuevos impuestos durante los cuatro años de la administración de Laura Fernández, sí considera necesario avanzar hacia un modelo de renta global y fortalecer las herramientas de fiscalización tributaria para combatir la evasión y la elusión fiscal.
La renta global es un modelo de impuestos en el cual se unifican todos los ingresos que percibe una persona física o jurídica durante un año para aplicarles un único impuesto progresivo. Bajo este esquema, no importa si el dinero proviene de un salario, de una consultoría independiente, del pago de viáticos, alquileres, dar clases o de un negocio; todos los recursos se consolidan en una misma base para calcular el tributo.
Por otra parte, Acosta reconoció que la relación deuda/PIB, cercana al 60%, sigue siendo una amenaza para la estabilidad económica del país, al tiempo que defendió reformas orientadas a mejorar el financiamiento estatal y reducir la presión sobre el mercado local.
La relación deuda/PIB roza el 60%, a la vez que los ingresos caen, ¿son necesarios nuevos impuestos?
Los ingresos del gobierno dependen de un sector que es el régimen definitivo. Este no ha crecido tan rápido como el régimen de zonas francas y, por ello, me parece que ahí hay una limitación importante.
Sin embargo, para este año 2026 se proyecta que el crecimiento más importante se va a dar en el régimen definitivo y no en el régimen de zonas francas; entonces, ahí hay que ir evaluando la situación.
Lo segundo es que nuestro sistema tributario no logra capturar todas las rentas posibles porque tenemos un sistema de base cedular, o sea, cada vez que se produce una nueva fuente de riqueza, hay que hacer una ley y cobrar el impuesto; entonces, yo creo que nosotros deberíamos pensar a futuro y avanzar hacia un sistema de renta global, como ya propuso el gobierno anterior.
Por otra parte, necesitamos más herramientas para la Dirección de Tributación y, de esta manera, poder recaudar mayor cantidad de dinero y reducir la evasión y la elusión fiscal. Ese es un reto importante que tenemos.
¿Qué otra reforma puntual se necesita para favorecer las finanzas del Estado?
Desde el punto de vista de las finanzas públicas, tenemos que brindar opciones de financiamiento para el Estado que sean convenientes y allí está una reforma constitucional que permitiría al Estado ir al mercado internacional una vez que se apruebe el presupuesto de la República, sin tener que hacerlo por medio de otros mecanismos.
Eso nos permitiría sacar presión del mercado local y evitar que las tasas de interés aumenten por la captación de recursos del Estado en el mercado local.
Eso también es importante porque el costo de los intereses es uno de los rubros más importantes que tiene el gasto del gobierno y, a decir verdad, la deuda va a seguir siendo una espada de Damocles que va a estar encima de nosotros porque siempre pedimos para invertir. Esto nos aumenta la deuda.
Usted señala que están de acuerdo con la renta global, ¿cuántos votos requieren en la Asamblea Legislativa para aprobarse? ¿Cuál es la viabilidad política de una reforma tributaria en esta materia?
Yo creo que tenemos los diputados necesarios para aprobar la renta global, pero aquí la pregunta tiene más que ver con el convencimiento de los costarricenses de hacia dónde queremos llevar esta economía.
Lo primero será explorar en la Asamblea Legislativa la posibilidad de darle más herramientas a Tributación para que haga su trabajo. Por otra parte, recordemos que todavía falta la implementación completa de Hacienda Digital y también nos interesa muchísimo la gestión de la deuda. Si nosotros lográramos estabilizar la deuda en un 6% del PIB, podríamos tener un ahorro importante en el tema de intereses y le aliviaríamos la presión al Estado.
Asimismo, tenemos que ponernos a pensar un poco hacia dónde queremos llevar a este Estado y si este Estado es el que necesitamos para darle respuesta a las necesidades de los costarricenses. Pensamos en vender el Banco de Costa Rica, que me parece que es un tema relevante, igual que el tema de Bicsa como primeros pasos; entonces, la renta global vendría mucho más adelante.
¿Y qué tal revisar las exoneraciones que hoy existen?
La Asamblea Legislativa anterior aprobó una ley que obliga a que cada cinco años se haga un análisis de las exoneraciones que existen. Se trata de un análisis de costo y beneficio para proponer la eliminación.
Si mal no recuerdo, en el 2027 tendríamos el estudio, por lo que esperaríamos el informe para ver cuáles exoneraciones se podrían eliminar.
¿Podrían las zonas francas contribuir temporalmente por un periodo de unos cuatro o cinco años para un tema puntual, como por ejemplo seguridad o educación?
No hemos evaluado esa posibilidad.
En una entrevista con LA REPÚBLICA, la entonces candidata Laura Fernández señaló que no habría nuevos impuestos en su gobierno, ¿se mantiene esa promesa?
Esa es la posición para los próximos cuatro años.
Ojo, la renta global no son más impuestos. Yo creo que es un tema que, como dije anteriormente, vamos a evaluar más adelante, pero no es crear nuevos impuestos en el país.