El gasto de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) podría superar al del Gobierno Central en los próximos años si se mantiene la tendencia sostenida al alza que ha registrado la institución en materia presupuestaria, según advirtió la Contraloría General de la República (CGR).
El ente fiscalizador señala que, incluso al excluir las transferencias entre el Gobierno Central y la CCSS, así como operaciones financieras como inversiones o el pago de deuda, el gasto de la entidad mantiene una trayectoria ascendente.
Este señalamiento se consigna en el documento Consideraciones finales sobre los presupuestos públicos aprobados para 2026, divulgado el 27 de febrero pasado y del cual La Nación tiene copia.
De persistir ese comportamiento, la Contraloría advierte que la CCSS podría sobrepasar en los próximos años el nivel de gasto del Gobierno Central. Según la entidad fiscalizadora, la Seguridad Social actualmente representa un 22,3% del total presupuestado del sector público sin consolidar para 2026.
“Excluyendo las transferencias mutuas con el Gobierno y la adquisición de activos financieros por parte de la CCSS, el volumen relativo del Gobierno Central respecto a la CCSS disminuyó de 1,56 a 1,18 en ese período. Es decir, la magnitud de esta institución se acerca cada vez más al tamaño del Gobierno y con esa tendencia, es posible que el volumen comparativo se invierta en pocos años”, advirtió la Contraloría.
Ante consultas de La Nación, la CGR explicó que la comparación considera únicamente el gasto primario del Gobierno Central, es decir, el total presupuestado sin incluir el servicio de la deuda, como intereses y amortizaciones. Además, se excluyen las transferencias del Estado hacia la CCSS.
Bajo ese criterio, determinaron que por cada colón que la Caja presupuestó para 2026, el Gobierno Central contempló ¢1,18 en su propio gasto. Esta relación refleja una disminución de ¢0,38 respecto al 2019, cuando por cada colón previsto por la CCSS, el Gobierno presupuestaba ¢1,56.
Año con año, la brecha se ha ido estrechando, por lo que la entidad fiscalizadora prevé que la tendencia se invierta.
La Nación consultó a la CCSS sobre estos hallazgos y las razones del aumento presupuestario previsto para el 2026. Según la Gerencia Financiera, el crecimiento del gasto de la institución estará ligado al desarrollo de programas orientados a fortalecer los servicios y ampliar las capacidades de financiamiento de los seguros que administra la Caja, entre ellos salud y pensiones.
El mayor incremento en seis años
Al analizar la evolución del gasto presupuestado del Gobierno Central y la CCSS, se observa que, con el paso de los años, la brecha se ha ido reduciendo. Por ejemplo, en 2019 el Gobierno proyectó un gasto de ¢5,8 billones, mientras que la Caja estimó ¢3,7 billones.
No obstante, la diferencia de ¢2,1 billones registrada ese año se redujo de forma significativa siete años después, cuando la CCSS previó un gasto de ¢5,6 billones, frente a ¢6,6 billones del Gobierno Central. Es decir, una distancia de apenas ¢1 billón.
En esa línea, en su informe Presupuestos Públicos: Situación y perspectivas 2026 (DFOE-FIP-MTR-00001-2026), la Contraloría señala que el presupuesto inicial de la CCSS para 2026 —incluyendo todos los rubros— registra un aumento del 13,4% en comparación con el año anterior, el mayor desde 2020, al pasar de ¢6,39 billones en 2025 a ¢7,25 billones este año.
A modo de comparación, entre 2021 y 2022 la institución reportó un incremento del 10,4% en su presupuesto inicial completo, al pasar de ¢4,84 billones a ¢5,34 billones. En 2023 creció un 7,4% hasta ¢5,73 billones; en 2024 aumentó un 3,6% al alcanzar ¢5,94 billones, y en 2025 registró una variación de 7,7%, con un presupuesto inicial de ¢6,39 billones.
En promedio, la Contraloría establece que el crecimiento entre 2020 y 2025 fue de 8,5%, por lo que el aumento previsto para 2026 se ubica por encima de esa tendencia.
Uso de superávits explica mayor crecimiento presupuestario
En su informe DFOE-FIP-MTR-00001-2026, la Contraloría advierte que el incremento presupuestario registrado en 2026 se asocia, principalmente, a un aumento en los ingresos por superávit específico, los cuales crecieron un 112,6% (¢512.506 millones) entre 2025 y este año, hasta alcanzar ¢967.553 millones.
De ese total, la CGR detalla que el 91,7% proviene del Seguro de Salud y el restante 8,3% del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM). Al excluir este componente y considerar únicamente los ingresos sin financiamiento —es decir, las fuentes recurrentes—, el aumento se reduce a un 5,8%, el más bajo desde 2023.
Esto evidencia, según el órgano contralor, que el crecimiento del presupuesto para el 2026 se explica, en gran medida, por el uso de recursos acumulados y no por una expansión de los ingresos ordinarios de la institución.
A lo anterior se suma que, aunque las transferencias del Gobierno Central a la CCSS continúan en aumento, la Contraloría señala que son inferiores a los montos solicitados por la institución para atender sus obligaciones. Esta situación, advierte, podría afectar la prestación de servicios y aumentar la deuda del Estado con la entidad autónoma.
En el caso del IVM, por ejemplo, la Contraloría señala que las menores asignaciones del Gobierno Central han llevado a utilizar intereses de la reserva para cubrir gastos, lo que limita su capitalización y adelanta el riesgo de agotamiento de los fondos antes de 2047. Además, la CCSS ya recurrió a la propia reserva, dado que los intereses resultaron insuficientes para atender las obligaciones en 2025.
Asimismo, el ente fiscalizador reporta la ausencia de información sobre la ejecución presupuestaria de la CCSS durante los últimos siete meses de 2025, situación que atribuye a la implementación del sistema ERP-SAP en junio. Según el informe, este proceso se realizó bajo un esquema de gobernanza centralizado y sin validaciones técnicas suficientes.
Gerencia Financiera asegura que aumento responde a fortalecer servicios
Ante consultas de este diario, Gustavo Picado, gerente financiero de la CCSS, explicó que el crecimiento presupuestario señalado por la CGR estará directamente vinculado al desarrollo de programas orientados a fortalecer los servicios y mejorar la atención a los usuarios, así como a las necesidades de financiamiento del Seguro de Salud y del IVM, ambos administrados por la Caja.
“El crecimiento del presupuesto global de la CCSS estará asociado al desarrollo de programas para el fortalecimiento de los servicios, en procura de una mejor atención a la población, así como a las posibilidades de financiamiento de los seguros que administra la institución, siendo las transferencias del Estado que se incorporan en el presupuesto nacional, una importante fuente de recursos”, señaló.
Según detalló el jerarca, el presupuesto total de la CCSS para el 2026 asciende a ¢7,2 billones, equivalentes al 56% del Presupuesto Ordinario de la República para este año.
De ese monto, explicó, un 73,8% corresponde a gastos operativos, un 4,6% a inversiones físicas —infraestructura y equipamiento— y un 21,6% a inversiones financieras realizadas por el IVM y el Seguro de Salud para capitalizar recursos y fortalecer reservas destinadas a futuros proyectos de construcción, tecnología y equipo.
Picado explicó que el crecimiento del 13,4% señalado por la Contraloría responde, principalmente, al aumento en inversiones físicas y financieras, asociado a la ejecución de proyectos y a la disponibilidad de reservas de ambos seguros.
“El crecimiento del 13.4% se explica principalmente por el incremento del presupuesto de las inversiones físicas y financieras, de conformidad con la ejecución de los proyectos de inversión y la disponibilidad de reservas de los Seguros de Salud e IVM. (...) El crecimiento de los gastos de operación es de un 6.9%, el cual se considera razonable y garantiza los recursos suficientes para la continuidad de los servicios y prestaciones otorgadas por los seguros, el fortalecimiento en la atención de la salud a través de programas estratégicos, la creación de plazas nuevas, entre otros aspectos”.
— Gustavo Picado, gerente financiero de la CCSS.
En infraestructura y equipamiento, por ejemplo, la institución detalló que pasó de un presupuesto de ¢275.459 millones en el 2025 a ¢336.740 millones para el 2026. En tanto, las inversiones financieras aumentaron de ¢1,1 billones a ¢1,5 billones.
Entre las obras previstas para el 2026, Picado mencionó que destacan las nuevas sedes de las áreas de salud de Aguas Zarcas, Orotina-San Mateo, Acosta, Cariari, Alajuela Oeste y Cóbano, entre otras.
Además, indicó que la institución autónoma optó por ampliar el uso de superávits acumulados debido al bajo crecimiento de los ingresos corrientes. Según explicó, estos recursos permiten financiar un amplio paquete de inversiones y reservas previstas para el próximo año, en medio de un contexto en el que tanto la Gerencia Financiera como la Gerencia de Pensiones presentaron reformas a ambos seguros para asegurar su sostenibilidad a futuro.