Los contribuyentes quedaron con una millonaria suma a su favor en impuestos, luego de que el Ministerio de Hacienda comenzara a operar el nuevo sistema tributario Tribu-CR.
Así consta en el oficio
DFOE-FIP-IAA-00001-2026, emitido por la Contraloría General de la República (CGR), correspondiente al dictamen de auditoría financiera sobre la Liquidación del Presupuesto a cargo del Ministerio de Hacienda para el ejercicio económico de 2025
En el documento, la Contraloría señala que, a partir de la implementación de la nueva plataforma, el 6 de octubre del año pasado, Hacienda identificó la existencia de ¢1.681.587 millones en créditos o saldos a favor de los contribuyentes.
El área de Fiscalización para el Desarrollo de las Finanzas Públicas de la Contraloría explicó a La Nación que el propio Ministerio determinó la existencia de esa millonaria suma a favor de los contribuyentes, según la resolución N° MH-DGT-RES-0040-2025.
Para poner en contexto la relevancia del monto revelado, durante los últimos cuatro trimestre (del segundo del 2025 al primero del 2026) la recaudación tributaria promedio de cada tres meses fue de ¢1.634.350 millones, según una estimación hecha con datos de Hacienda.

Un crédito o saldo fiscal es el monto que un contribuyente puede deducir o recuperar cuando paga impuestos en exceso o cuando realiza retenciones, percepciones o adelantos que superan su obligación tributaria real.
Al cierre de mayo pasado, los ingresos del Gobierno mantuvieron una tendencia a la baja y registraron una nueva caída, tanto en términos nominales como en proporción del producto interno bruto (PIB).
Nuevo proceso
Dilana Barrientos, directora de Impuestos de Grant Thornton, explicó que con la entrada en vigencia de Tribu-CR esos saldos a favor del contribuyente ahora se acreditan de manera automática al realizar un pago.
Antes la aplicación no era automática, sino que el usuario debía gestionarlos y decidir cuándo se debitaban en la antigua plataforma.
De acuerdo con el informe del ente contralor, durante el último trimestre del año pasado la Administración Tributaria aplicó de oficio saldos a favor de los contribuyentes por ¢234.826 millones para la cancelación de obligaciones tributarias.
Al consultársele sobre si esto tuvo algún efecto en la recaudación, el área de Fiscalización para el Desarrollo de las Finanzas Públicas de la CGR manifestó que la evidencia obtenida no permitió determinar el impacto eventual en el reconocimiento de los ingresos tributarios para el último trimestre del 2025.
Sin embargo, una evaluación de la firma FCS Análisis & Estrategia señala que los saldos a favor aplicados al cierre del 2025, que equivalen al 3,6% de la recaudación tributaria anual, tienen un impacto, pues corresponden a obligaciones que habrían ingresado en efectivo, pero que se cancelaron con los montos pagados previamente por los contribuyentes.
José Luis Arce, director de la firma, explicó a La Nación que las cifras fiscales del año pasado cambiaron debido a este factor, pues si estos montos no se hubieran acreditado, los ingresos habrían crecido más del 4% (en su lugar, aumentaron menos del 1%).
“Estas acreditaciones antes había que pedirlas y ahora son automáticas desde que entró el sistema de Tribu-CR. Eso no significa que no haya un problema, porque desde el punto de vista del flujo de caja del Gobierno, dejó de recibir ¢234.826 millones; es un montón de dinero“, aseveró Arce.
El economista enfatizó que es importante que Hacienda explique por qué se acumuló este monto, si es un hecho aislado o si tendrá que enfrentarse a esto de manera periódica tras el cambio al sistema Tribu-CR, ya que antes esas acreditaciones fiscales eran más complejas, por lo que podían diluirse en el tiempo.
“(La acreditación) es automática, lo cual es sumamente bueno. En la mayoría de los países, si uno paga un impuesto de más, después se lo devuelven; aquí no pasaba eso, hasta ahora. Pero es un elemento que está afectando los flujos de caja de Hacienda, por la magnitud de ese saldo contingente que está ahí”, comentó Arce.
Por su parte, Hacienda reportó en su informe fiscal al cierre del año pasado que la transición a la nueva plataforma implicó una etapa de ajuste operativo y de implementación, cuyo efecto se reflejó en las cifras observadas al cierre del periodo.
La Nación envió consultas a Hacienda a través de su departamento de prensa; sin embargo, al cierre de edición no se obtuvo respuesta.
El sistema Tribu-CR es la nueva plataforma tributaria de Hacienda que sustituyó al anterior sistema conocido como Administración Tributaria Virtual (ATV). Este es uno de los componentes principales del proyecto país Hacienda Digital.
40% tiene inconsistencias
El ente contralor indicó en el informe que aproximadamente un 40% del monto acreditado a favor de los contribuyentes, es decir, en torno a ¢672.635 millones, presentaba algún grado de inconsistencia, según criterios técnicos definidos por la propia Administración Tributaria.
Si se toma en consideración el monto con inconsistencias (que puede ser disputado), más lo ya aplicado a favor del contribuyente, restarían alrededor de ¢774.126 millones en saldos de este tipo por adjudicarse.
Arce enfatizó que este es un monto relevante que podría tener un efecto importante en los ingresos tributarios para el 2026. “Eso lo que va a implicar es un superávit primario más bajo y más necesidades de financiamiento. El Gobierno va a tener que buscar ese dinero en otra parte, porque no le va a llegar en forma de efectivo”, añadió.
Al clasificarse como créditos inconsistentes, la Contraloría indicó que la Resolución MH-DGT-RES-0040-2025 establece que, si bien estos se migraron al nuevo sistema tributario, no están habilitados para su uso automático mientras no se demuestre su existencia y procedencia.
“El 40% de los créditos clasificados como inconsistentes formaron parte de la migración de información al sistema Tribu-CR; sin embargo, no fueron habilitados para uso automático”, aseveró el área de Fiscalización para el Desarrollo de las Finanzas Públicas.
La directora de Impuestos de Grant Thornton manifestó que estos créditos en disputa son aquellos reportados en las declaraciones, pero en los cuales la Administración detectó alguna inconsistencia o error que impide su acreditación inmediata.
Para validar que esos saldos a favor son procedentes, el contribuyente deberá presentar una solicitud de estudio y aportar los elementos de prueba que demuestren la existencia de esos créditos, con el fin de que la Administración Tributaria determine su habilitación.
Por el momento, la Contraloría comentó que la evidencia obtenida no le permitió validar de manera suficiente y apropiada la integridad, exactitud y procedencia de los saldos a favor durante el periodo en cuestión.
¿Cómo funcionan los saldos fiscales?
Barrientos explicó que, para el impuesto al valor agregado (IVA), los saldos fiscales a favor del contribuyente se crean cuando este paga más al adquirir los insumos necesarios para el desarrollo de su actividad económica que lo que cobra por la venta de bienes o servicios.
“Si tengo una empresa dedicada a la fabricación de muebles, cuando yo le vendo a un cliente le cobro un IVA que es un débito fiscal. Al mes siguiente, debo reportarle a la Administración Tributaria ese IVA. Los créditos fiscales son todos los IVA que nosotros pagamos en tema de compra de suministros, materias primas, etc.”, comentó Barrientos.
Es decir, los contribuyentes deben cobrar el impuesto a sus clientes (lo que genera un débito fiscal) y, a la vez, asumir el IVA al adquirir insumos necesarios para su actividad económica (lo que genera un crédito fiscal).
Lo anterior podría generar una diferencia. Al presentar la declaración mensual, deben deducir el crédito del débito fiscal; si el impuesto pagado supera al cobrado, se genera un saldo a favor que puede aplicarse en declaraciones posteriores, agregó la especialista.
Esta dinámica es similar para el impuesto sobre la renta. Si un contribuyente realiza los tres pagos parciales (adelantos) durante el año, pero al cierre fiscal el monto pagado con esos anticipos sobrepasa el impuesto calculado real, el excedente queda como un saldo a favor de la persona.